viernes, 23 de julio de 2010

Insomnio

¿Cuántas noches no pasamos mirando alrededor, escuchando los ruidos del silencio?

Tal vez en un lugar apartado o dentro de las fronteras de la cama. Es en ese momento cuando todos los pensamientos salen a flote, los recuerdos alegres, las penurias del pasado, el mismísimo presente y el pavor a un futuro desconocido. Cuando nuestros miedos nos asaltan y las fortalezas se pierden en el espacio.

Pensamos que Morfeo se ha olvidado de nosotros, que no somos dignos de viajar a ese preciado mundo de sueños que tanta falta nos hace y al que queremos volver lo más pronto posible pero no podemos. Porque en los sueños nos refugiamos, ahí somos eternos, todo es probable. A veces hay pesadillas, pero qué, podemos despertar con un buen pellizco. Pero cuando narramos una linda historia con los párpados cerrados y los ojos del alma abiertos, no queremos despertar, porque somos inmunes a la malicia que habita en el mundo.

Es ahí cuando a pesar de las dudas, la mente te deja claro que sufres de insomnio. ¿Pero qué en si es el insomnio? La Real Academia Española lo define, textualmente como: "Vigilia, falta de sueño a la hora de dormir". Pero creo que esa definición está un poco errada, aunque literalmente acierte. Lo irónico del caso es que muchas veces estamos cansados, exhautos del día que vivimos, por todas esas energías gastadas y aún así es imposible cerrar los ojos, descansar los párpados, bajar las persianas.

¿Qué hacer? ¿Existirá acaso solución alguna para combatir semejante dolencia?

Creo que si consultamos a un psicólogo, este nos dirá que tratemos de no llevarnos los pensamientos a la cama, de poner la mente en blanco, meditar un rato, relajarnos, dejarnos llevar. Otros recomendarán hacer ejercicios, debilitar el cuerpo hasta más no poder, para así poder caer dormidos sin titubear. Pero el cerebro es demasiado fuerte, y el poder de la mente sobre el cuerpo es impresionante.

Eventualmente, en las horas cercanas al amanecer o después de este, llega un punto donde colapsamos, tal vez Morfeo si nos recordó después de todo, posiblemente se le accidentó el vehículo en el que se desplazaba y por eso llego tarde y nos dejamos llevar, mucho más allá del infinito, y descansamos, a veces mucho, a veces poquito, y despertamos para seguir con nuestras vidas, que aunque ansiemos dormir se vive es despierto, y con el pasar del tiempo se repiten los ciclos, y al final quieres volver a soñar, seguir durmiendo.

1 comentario:

  1. Exelente nota (:

    Es muy cierto, por las noches, mientras intentas dormir es un lugar de inspiracion, de recordar momentos vividos, de reflexionar, sobre todo de dejar de lado esa sucia rutina de utilizar la cabeza para el razonamiento y comprension logica de todos los dias y dejar volar la imaginacion, dejando que fluya ese lado emocional de sencibilidad.

    Es dificil parar de pensar una vez que agarraste viaje por los cenderos imaginacion, queres dormirte pero hay algo que te falta, es como si necesitaras terminar de resolver esos "problemas" que te surgen de noche, que necesitas pensar en esas cosas que de dia, con tantas cosas en la cabeza simplemente no notas.

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